«¿Acaso de veras se vive con raíz en la tierra?», se preguntaba Nezahualcóyotl en uno de sus poemas. «No para siempre en la tierra: sólo un poco aquí»(1), contesta. Cobrando conciencia de la muerte, la melancolía del rey poeta confronta esa gran velocidad con la que pasa la vida en el territorio que hoy lleva su nombre. Cd. Nezahualcóyotl es una de las últimas ciudades construidas sobre el Lago de Texcoco y es el producto de una acumulación de distintos «aquí» que tuvieron, uno a uno, su propio final.